El Maratónico Monterrey: 21km de Nuevo León

El sábado mi madre y yo corrimos en el moderno canal Santa Lucía hasta el histórico parque fundidora, con la finalidad de conocerlo y aclimatarnos a la Ciudad de Monterrey.

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El domingo ella corrió su quinto medio maratón del año y yo mi octavo (aunque no estoy muy seguro del número).

Para leer la crónica completa visita therunningalmanac.com

El realismo publicitario: Nike 2015

Nike ha optado este año por realizar campañas de realismo publicitario, en las que resalta las debilidades humanas de personas ‘normales’. La marca se convierte en el vínculo entre las ganas irrefrenables de rendirse, y los “pequeños” triunfos que nos dan las más grandes satisfacciones.

nike

Triunfos que no implican ser campeones del mundo, o ganar un oro olímpico, sino cumplir nuestras metas personales: correr un maratón, ganar un partido de fútbol, o simplemente sentirnos bien con nuestro entrenamiento cotidiano en el gimnasio, o en las clases de yoga.

Nike en redes sociales es indiscutiblemente la mejor marca deportiva del mundo, y una de las marcas líderes, en todas las categorías, por su número de seguidores, brand awareness y engagement con el consumidor. Instagram es actualmente su red social con más seguidores, superando a Twitter y a Facebook:

Leer artículo completo en elsindicato.mx

The Runbook (Diario de una pasión corredora) Vol.1

Enero 2012

Es raro lo que ha pasado en los últimos dos años, comencé a correr para mantenerme en forma y para reducir esa lonja mórbida que se adhería a mi cuerpo como el cochambre a las ollas viejas sin teflón o como el arrecife de coral a las carcazas viejas de los barcos hundidos en el fondo del mar. Era una obligación auto-impuesta, un decreto dictatorial donde el dictador y el pueblo coincidían en uno mismo… yo. Nunca me importó tener sobrepeso, sobre todo porque la gente a tu alrededor en su afán por no lastimar los sentimientos de un gordo, te dicen que estás bien, que la piel que te sobra es una salud simbólica, una bondad encarnada, un pellejo homeostático.. y luego por qué somos el país con más obesidad infantil en el mundo, porque un bebé gordito, con sus cachetitos de nalgas de Victoria Secret, es más bonito que uno flaquito, menudito, «desnutrido».

Cuando comienzas a entrenar a una edad no tan jovial, lo difícil es lidiar con la concepción del tiempo, tu cuerpo manco de experiencia y de un eficiente cronómetro biológico, se pierde en un laberinto de tiempo y espacio, los minutos se dilatan y se escurren como en esos cuadros surrealistas de Dalí, en un acto descarado de complicidad con el progresivo cansancio de tus piernas… tú sientes que corriste por 25 minutos unos 5 kilómetros, cuando en realidad has corrido kilómetro y medio en 10… y ves el reloj y no lo puedes creer, como si algún bastardo invisible sin escrúpulos te estuviera jugando una broma pesada, de 28 de diciembre o de primero de abril.

Ese día me regresó el asma después de muchos años de ausencia, volvió a mí esa enfermedad desgraciada a exprimirme los pulmones y a inducirme apneas intermitentes… el pecho me chillaba como una perra herida que espera su inminente muerte atropellada a la orilla de una calle con letanías y lamentos fúnebres…  y después el misterio inmunológico, a la mañana siguiente la respiración era nuevamente silenciosa, regular y vigorosa, como un suspiro enamorado.

Qué decir de mis piernas, contraídas por descargas eléctricas invisibles, eran débiles como las de un caballo recién nacido o como de alguien que vuelve del coma después de décadas de letargo vegetativo. ¡Me duele hasta para mear! diría una amiga, después de haber corrido 21 kilómetros sin detenerse, con ningún previo entrenamiento ni preparación «mezzo-maratonica».

Y bueno, de ahí, ¿qué sigue? al otro día, la negociación, el pitch de ventas, la persuasión anatómica… debes de convencer a tu cuerpo de hacer lo que no quiere hacer: exponerse a un dolor innecesario nuevamente, repetir la infernal rutina del día anterior, e ignorar a huevo el aprendizaje negativo de la tortura auto-infligida; es algo como un experimento de contra-conductismo clásico, tú siendo al mismo tiempo el científico y el ratón, desafiando el orden natural de las cosas… Vamos a correr otra vez, a ver qué pasa (continuará…)Imagen

 

Odio a los narradores de fútbol, prefiero los de tenis

Por @manumanuti

Los narradores de fútbol deberían aprenderle a los narradores de tenis a ser sucintos e informativos. Los de fútbol creen que el televidente es ciego o radioescucha: «A se la pasa a B, B se la pasa a C, C hace una finta y se la pasa a D» y así sucesivamente… Ya me imagino al perro Bermúdez, famoso locutor mexicano, narrando un partido de tenis:

«Aficionados que viven la intensidad del tenis…Nadal al servicio, se saca el calzón de donde los topos tienen su guarida, se acomoda el cabello se huele los dedos, primer servicio… zambombazo! responde Federer con derecha, diagonal matona, Nadal suya suya suya devuelve con revés cruzado, Federer la para, la toca, la acaricia con un slice de revés, «versallesco», Nadal responde con un dardo envenenado, la bola pega en la red, «tirititito», Federer la alcanza, la impacta y el árbitro la marca fuera…, desafía Nadal, se arma el tracatraca ojo de halcón… déjenme ver!»

Sin duda tendría el mismo efecto frustrante y abrumador que ahora las narraciones televisivas de fútbol me provocan, no logro ver los 90 minutos, o más bien no logro escucharlos…

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